Llaneros FC: Vitrina para el futbol metense

Contrario a lo escuchado o escrito vía whatsapp, el macro conducto por el que hay vía libre a la expresión como corrientes turbulentas de río caudaloso, es evidente que en su muy escaso tiempo de vida, Llaneros Fútbol Club se ha convertido en plataforma de lanzamiento para jugadores del Meta.

En el mundo de hoy donde los registros civiles de nacimiento y las nacionalidades no son más que soportes legales para identificar el origen de una persona, pero en el que estamos integrados en ‘una aldea global’, como predijera en los años 60 del pasado siglo el canadiense Marshall Mcluhan; finalmente ser de este o aquel lugar, no pasa de un sitio referencial en el mapa.

Sin embargo, a la hora de nones para el balompié local, es decir, de evaluar y confrontar inversiones versus beneficios (materia prima prima económica de costo versus utilidad); válido resulta detenerse a mirar con cabeza fría y racionalidad meridiana lo que ha representado para futbolistas metenses la existencia del equipo profesional que tiene al estadio Manuel Calle Lombana como su feudo.

Luego de llegar del municipio de El Dorado, su pueblo natal, y de proyectarse en Villavicencio, Enrique, Kike, Soto se ganó con suficiente mérito un puesto de titular en el primer equipo de Llaneros Fútbol Club, además del cariño de una afición que se deleitó muchas tardes con su habilidad, velocidad, pundonor deportivo y picardía, y que lo añora siempre.

Tras mostrarse con la camiseta blanca y negra, este pequeño de estatura pero gigante de corazón, dio el salto a la máxima división del rentado profesional colombiano. Eduardo Pimentel, propietario de Boyacá Chicó, valoró su talento y lo llevó al club radicado en Tunja. Jugar un par de partidos en la A, bastó para reconocerlo a nivel nacional.

Desde principio de 2017 Enrique Soto integra a Trujillanos Fútbol Club de la ciudad de Valera, Estado de Trujillo, institución fundada en 1982 y considerada una de las más populares de Venezuela. Sus gambetas y agilidad como sus goles, han hecho de Kike figura del equipo y que suene en coro su nombre y apelativo en el estadio José Alberto Pérez.

No menos le ha sucedido a Cristhian Camilo Valencia. Su capacitad, actitud, trabajo y esfuerzo hicieron que se abriera paso hasta erigirse en defensor central y lateral izquierdo en la estructura básica de Llaneros FC. Después de ir a Cortuluá en el 2016, regresó este año al onceno que lo lanzó al profesionalismo. Desde hace unos días es jugador del Club Deportivo Árabe Unido de la ciudad de Colón y calificado uno de los clubes más importantes de la primera división panameña.

La era del técnico Hubert Antonio Bodhert no sólo dejó el recuerdo de su don de gente, sapiencia y vocación de trabajo, sino la clasificación llanerista a la semifinal del Torneo Postobón en el 2014 (la mejor actuación del onceno metense hasta el momento) y la promoción de jugadores jóvenes, uno de ellos, Marlon Sierra. Indistinto de que por problemas financieros se debiera apostar a la juventud, el cartagenero demostró que como reza el refranero en el Llano: ‘Sabe dónde ponen las garzas’.

Su condición deportiva fue madurando con los partidos, a tal punto de consolidar al villavicense en la formación titular. Este semestre fue definitivo para él; su liderazgo constituyó al número 6 en capitán y pieza inamovible en la zona de volantes para el técnico Jairo Patiño. Desde hace unas semanas conforma la nómina de Celaya Fútbol Club de la división de ascenso mejicana. Marlon Sierra saltó del departamento del Meta al Estado de Guanajuato.

Una vez apareció con Llaneros FC, Manuel González evidenció la categoría que le valió para estar en la lista de equipos de la A y de la B de Colombia. Un par de años atrás se habló del 10 para ir a América de Cali, también de que podría pisar canchas centroamericanas y hace poco se unió a las filas del Cúcuta Deportivo. Talento le sobra al volante creativo que está reencontrándose con sus mejores instantes.

En cinco años de existencia del equipo, poco frente a otros con décadas sumadas, del grupo de metenses que han tenido en el conjunto llanerista la ocasión soñada en su proyecto deportivo, bien sea como titulares o alternantes, hacen parte por ejemplo el arquero Johan Camilo Lizarralde, el defensor Jerson Valencia, los volantes Luis Esteban Casanova y Giovanni González y el delantero Eiler, Júnior, Aponzá. La lista es más grande si se mira los jugadores que han pasado por sus equipos sub 19 y sub 20.

En el mundo globalizado en el que vivimos más de 7.000 millones de seres humanos, donde los deportistas van y vienen, nada más normal – algún día James Rodríguez salió de Ibagué para Envigado Fútbol Club y luego fue al Club Atlético Banfield de Argentina – hallar una oportunidad es la ilusión de todo futbolista, o mejor dicho, de todo deportista, indiferente de encontrar esta, dentro o fuera de las fronteras de su patria chica o grande. Los límites fronterizos son divisiones políticas: el planeta Tierra es uno solo. El talento, también, y no sabe de separaciones territoriales, regionalismos ni nacionalismos.

La vitrina de Llaneros FC lució el talento y la fortaleza goleadora de Mario Álvarez, llegado de la costa norte de Colombia, al igual que su compañero Diego Mendivil, con quien se unió a mediados de 2016 al Club Vejle Bolkdub de Dinamarca. Antes, en el equipo llanerista triunfó el lateral izquierdo vallecaucano Johan Mojica que fichó con Deportivo Cali en 2013, luego sería comprado por Rayo Vallecano del fútbol español.

En el 2013 Omar Andrés Fernández Frassica, venido de Zipaquirá, Cundinamarca, fue al Cruz Azul Hidalgo de Méjico; hoy es jugador de Melgar de Arequipa, Perú. En 2015 del conjunto llanerista pasó al Deportivo Cali el lateral izquierdo Harrison Javier Canchimbo que vino del Cauca probando suerte.

En el fútbol se dice que si un club consigue proyectar un jugador joven al profesionalismo en una temporada, se puede dar por bien servido. La reseña evidencia que más allá de que hayan sido o no formados en su cantera, lejos está Llaneros FC de construir una verdadera escalera formativa estructurada como corresponde, ya se ha dicho, con todo y sus falencias y limitaciones, ha servido de plataforma para lanzar varios futbolistas nacidos en el Meta y en otros lugares, que como ellos, también tocaron la puerta en busca de posicionarse en el competido escenario balompédico.

Coletilla: ¿Quién dijo que en Llaneros Fútbol Club no se da oportunidad al jugador talentoso del Meta?